+34 971 759 909info@periodentdona.com

La Amazona que se convirtió en Princesa. Diario de un cambio 52

Home / Noticias / La Amazona que se convirtió en Princesa. Diario de un cambio 52

Ayer volví a ir a jugar a Paintball. Esta vez éramos un grupo de amigos, casi todos adultos.

Cada juego de Paintball es diferente y  la experiencia en mi caso no sirve porque siempre cambia el equipo, el estado de ánimo, la intensidad del día….etc

Y por supuesto esta vez fue diferente a todas las anteriores.

La Luisa AMAZONA intrépida no apareció… en su lugar había una PRINCESA que buscaba la protección de sus compañeros de equipo.

Y Por qué? podéis preguntaros

En mi equipo yo era la única mujer y mis compañeros eran  4 hombres con un claro líder que organizaba la partida y las posiciones. Un hombre que una y otra vez me había demostrado que podía confiar en él….. Y me adapté a las circunstancias… me relajé, ya no tenía sentido jugar mi rol de amazona pionera intrépida y luchadora y la PRINCESA que está dentro de mi  tuvo espacio para empezar a salir.

Pero todos los roles tienen ventajas e inconvenientes y al convertirme en princesa me confronté con algunos retos:

En el otro equipo había una guerrera con la que una y otra vez me confrontaba ….y cada vez ella terminaba mátándome. Esto pasó tres veces.

Las dos primeras no me afectaron, pero la tercera vez …. SÍ!!!!!!

Eso tocó mi EGO

Y me conecté con mi parte de perdedora… Fue como un trigger (un desencadenante) en mi cerebro y rápidamente viajé a mi infancia… Se activó mi programa de perdedora.

Yo tenía entre 7 y 10 años y pasaba todos los veranos y fines de semana en una urbanización donde todos los vecinos teníamos aproximadamente la misma edad.

Cerca de nuestras casas había un bosque coronado por un algarrobo y  cada día íbamos al campo a jugar al escondite y a hacernos cabañas en los árboles. El algarrobo era nuestro árbol preferido y en sus copas más altas mis amigos construyeron su cabaña.

Allí pasábamos horas, ellos arriba en la cabaña y yo abajo mirando. Nunca pude subir hasta arriba del árbol, y solo pensarlo mis manos empiezan a desprender un sudor frío…

Me moría de miedo!

Mi abuelo en un intento por ayudarme, hizo muescas en el árbol para facilitar mi subida… fue inútil… no pasé de la mitad del árbol.

Este hecho se vio agravado cuando toda mi familia, padres y abuelos, lo tomaron como algo personal y vivían pendientes de mi evolución con el árbol. La historia se convirtió en un reto familiar.

Nunca consegui llegar arriba :(

algarrobo

Y así yo, una mujer de 46 años, en unos segundos me transformé en una niña de  7 años con un montón de ideas y conclusiones:

SI soy perdedora quiere decir que nunca voy a conseguir lo que quiero, nuca voy a ser capaz de llegar donde quiero llegar. Si soy perdedora quiere decir que no van a aceptarme ni van a quererme en el grupo. Voy a quedarme fuera del grupo. Y no tengo ninguna opción para cambiarlo. La otra guerrera es mejor que yo… ella lo ha conseguido y yo no… a ella van a quererla y a mi no.

Dentro de mi cabeza iban pasando estas ideas a una velocidad de vértigo y al mismo tiempo mi cuerpo iba cambiando, haciéndome pequeña y aislándome del grupo.

Cuando de repente un rayo de luz iluminó mi mente (esto y los años de entrenamiento con Thomas) y apareció mi parte adulta: EL observador

Y me dije:

Pero vamos a ver Luisa, Es realmente así?

Es verdad que nunca consigues llegar donde quieres?

Eres perdedora en todos los aspectos de tu vida o solo te han matado en un juego?

No es verdad que has conseguido ir en el equipo que querías ir? con los compañeros que tú querías?

UPS!  Sí es verdad!

Y no es verdad que la situación que viviste de pequeña te sirvió para querer mejorar? SIEMPRE!

Si!

Entonces QUÉ DICES?

SI… en realidad cómo me siento está basado en una interpretación de los hechos y desde mi parte adulta puedo cambiar mi interpretación, puedo cambiar mis sentimientos, puedo cambiar mi presente.

Mi pregunta para reflexionar:

Cuantas veces en nuestra vida nuestra niña/o interior herido toma el control de nuestra vida y nos sentimos totalmente perdidos, abandonados, solos, estresados, rechazados…etc?

En mi caso mi niña herida me mostró donde están mis heridas para trabajar en ellas:

Dar una mayor comprensión a la situación, una nueva interpretación, para enseñarme a tener más compasión conmigo misma, para mostrarme más sensible y amorosa con mi hijo.

Ahora puedo dar las gracias a esta niña por recordarme de donde vengo  pero sin perderme en su mundo, manteniendo a mi parte adulta presente.

Hasta pronto :)

 

Recent Posts

Dejar un comentario


*

Contacta con nosotros

Contacta con nosotros a través de este formulario.